De un problema operativo a una solución funcionando
Diez etapas con entregables claros. En cada una sabés qué recibís, qué necesitamos de tu equipo y cómo se valida el avance. No comenzamos escribiendo código: primero entendemos qué hay que resolver.
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Diagnóstico
Analizamos el problema o proceso que querés mejorar y evaluamos si tiene sentido automatizarlo o desarrollar un sistema.
De tu lado: Recibís una devolución concreta sobre viabilidad y enfoque.
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Relevamiento
Documentamos cómo funciona hoy el proceso: quién interviene, qué sistemas se usan y dónde están los cuellos de botella.
De tu lado: Necesitamos acceso a las personas que operan el proceso.
- 03
Priorización
Definimos qué parte del problema conviene resolver primero para obtener resultados visibles cuanto antes.
De tu lado: Validás con nosotros el orden de prioridades.
- 04
Diseño funcional
Especificamos qué va a hacer el sistema: pantallas, flujos, reglas y casos de uso, en un documento comprensible.
De tu lado: Aprobás el alcance antes de que empiece el desarrollo.
- 05
Arquitectura
Diseñamos los componentes técnicos, los datos, las integraciones y la seguridad de la solución.
De tu lado: Recibís una descripción de la solución técnica y sus costos operativos.
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Desarrollo
Construimos el sistema de forma iterativa, mostrando avances funcionales en cada entrega.
De tu lado: Ves avances reales, no reportes de porcentaje.
- 07
Pruebas
Validamos funcionalidades, integraciones y rendimiento con datos reales del proceso.
De tu lado: Participás de las pruebas con tu equipo.
- 08
Implementación
Desplegamos el sistema en producción y lo conectamos con la operación diaria.
De tu lado: El sistema queda funcionando en tu operación.
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Capacitación
Entrenamos a las personas que van a usar y administrar el sistema, con documentación incluida.
De tu lado: Tu equipo queda en condiciones de operar la solución.
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Evolución
Medimos resultados, corregimos y agregamos funcionalidades según lo que muestra el uso real.
De tu lado: Definimos juntos las mejoras de cada ciclo.
Cómo se valida el alcance
El alcance queda por escrito antes del desarrollo: pantallas, flujos, reglas y criterios de éxito. Vos lo aprobás; los cambios posteriores se acuerdan, no aparecen en la factura.
Cómo se mide el resultado
Definimos las métricas antes de implementar: horas ahorradas, errores evitados, tiempos de respuesta. La evolución del sistema se decide con esos datos, no con sensaciones.
Agendá una auditoría gratuita de tus procesos actuales
Contanos qué proceso te consume tiempo y te devolvemos un diagnóstico gratuito y concreto: qué automatizar, cómo y qué retorno esperar. También podés pedir una demo gratuita de nuestros productos.